miércoles, 29 de agosto de 2012

El ciego y la puta.



Esta entrada y este pequeño relato va dedicado a una persona muy especial.Esa que siempre me saca una sonrisa y me ayuda a seguir adelante. Que toma las decisiones cuando yo no sé que hacer. Esa que, en los mejores momentos, siempre vamos mal :D Juntos escribimos este relatillo en docs de Google, entre risas y bromas.¡Te quiero, Joan!





Había una vez un hombre ciego al que le faltaba una pierna. Tenía 30 años y estaba felizmente casado. Sin embargo, él tenía dudas de que su mujer le quisiera de verdad porque, desde que el accidente le dejó ciego, pensaba que estaba con él únicamente por pena.
-Yo te sigo queriendo, amor mío -le decía su esposa. El marido, sin embargo, tenía miedo de que se fuera con otros hombres; seguía dudando. La duda le carcomía el alma por lo que cada vez se imaginaba nuevas circunstancias, nuevas ideas para poder paliar su amargo dolor de perder a su mujer.
Un día estaba paseando en su silla de ruedas y con su perro guía, disfrutando de todos los olores que podía percibir gracias a su agudeza en los demás sentidos. Notaba el aire en su piel, el olor de las flores, el sol rozándole, los chillidos de los niños jugando y, sobretodo, la soledad que lo rodeaba.
En ese mismo lugar, una joven mujer, que no llega a los 27 años, se tocaba el cabello despreocupada. A su lado, un hombre de la misma edad intenta cautivarla. Le reía sus chistes malos, la miraba sin cesar, le susurraba al oído, etc. La chica se dejaba hacer. Le gustaba aquel hombre tan elegante, en buena forma y con una billetera llena. Creía que ya había encontrado a quien realmente, ella creía que tanto se merecía, no a aquel ciego tonto y pobre. 
La chica observó entonces a Paco en su silla de ruedas y su corazón se aceleró por un atisbo de culpabilidad. “Bueno, no puede verme” pensó.
Paco seguía su paseo con tranquilidad hasta que notó que su perro se intranquilizaba e intentaba correr, algo impropio en él. Paco intenta prestar atención a lo que podría haber distraído su dócil y fiel perro. No podía imaginarse la sorpresa que se llevaría. Casi arrastrado por el perro, continuaba su camino acercándose a la feliz pareja.
La chica cada vez estaba más nerviosa por verle acercarse con el perro que la miraba feliz y con la seguridad de que se dirigía hacía ella. Intentó darle la espalda y miraba de reojo, pero el perro proseguía su camino. Su risa se volvió nerviosa y algunas gotas de sudor cayeron por su frente. Su pareja notó la inquietud que la invadía.
-¿Va todo bien? -le preguntó
-Perfectamente -mintió con una risa nerviosa y descontrolada.
Para ese momento, Paco estaba lo suficientemente cerca para oír aquella risa que conocía tan bien.
En ese momento, notó la presencia de otro hombre cerca. Perfume de hombre y muy caro. Le preguntó quién era.
-Es un amigo del trabajo -dijo intranquila entre los dos hombres. Pero el la conocía muy bien y sospechó lo peor. Empezó a enlazar las situaciones: El perro ladraba furioso y no era a ella, su mujer, su risa nerviosa y descontrolada, otro hombre, perfume caro y... Él.

miércoles, 22 de agosto de 2012

¿Alguna vez han intentado cambiarte?


En la vida te encuentras con infinidad de personas que quieren cambiarte de algún modo, o cambiar tu actitud, o incluso hábitos bajo el contexto “es por tu bien”. Quizás algún día entiendan que es imposible cambiar a alguien, y si quieren hacerlo, es porque, realmente, deberían cambiar algo en ellos mismos que está mal.
Alguien me dijo que debía ser más madura. ¿Madura yo? Yo ya soy seria, aunque sea solo cuando, de verdad, tengo que serlo. Entonces ¿qué quería decir con que fuera madura? ¿Qué fuera seria en los momentos que no tengo por qué serlo? Maldito sentido del humor es lo que te falta, soso y amargado cascarrabias.
También  estuvo esa persona que me dijo, que fuera responsable, que estudiara más, que sería mejor para mi futuro, claro, “es por mi bien”. Tranquilo, haré lo que haga falta por seguir adelante, aprobaré mis exámenes, me sacaré el carné de conducir, todo lo que quieras, pero ¡eh! También me dedicaré a ser feliz, aunque no te guste.
Preciosa persona que se preocupaba demasiado por mí la que me dijo que no bebiera alcohol, que no fumara, que no saliera de fiesta y que falete y faleto, mis amigos, son malas influencias para mí. Que sí, que sí, que es por mi salud, por mi bienestar, por… por algo. Sólo le faltaba decirme que me metiera en un convento de monjas. Tranquilo, beberé hasta mi límite, fumaré hasta que pueda, y saldré de fiesta con falete y faleto hasta que el cuerpo aguante, con responsabilidad y madurez, claro.
Entonces miras atrás y te encuentras esa persona, una de aquellas que parecen más insignificantes en tu vida, pero ahí está. Aquella que estuvo contigo sin pedirte nada. La única condición era mi compañía. Con ella podía ponerme seria y enfadarme hasta reventar por nada. Podía ponerme a dar saltos y patalear como una insensata inmadura por todo. Podía tirarlo todo por la borda y pasarme días mirando al sol de su mano sin que esté recordándome constantemente que tengo que ser responsable y estudiar. Podía irme de fiesta con falete, faleta, faleto, etc. Y con él, que se quedaba a mi lado. Podía tirarme en su sofá a ver una película con un paquete de cigarrillos y una botella de vozca y otra de ron. Él se pondría a mi lado y me acompañaría. Al igual, podía ponerme a estudiar tranquilamente, me apoyaría. Podría decir, hoy no me apetece salir y nos quedaríamos en casa. La única persona con la que no debía de fingir nada. La única persona con la que realmente… era yo, con las locuras que yo considere oportunas, con la madurez y responsabilidad que necesite en cada momento. Aquella que me encontraba en cualquier lugar y me sonreía desde lejos. Esa que nunca me prohibía ni me obligaba a hacer nada, sólo aconsejaba. Aquella que estaba tan loca como yo. Aquella que hoy recuerdo y echo tanto de menos.

viernes, 17 de agosto de 2012

Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven


Portada del libro si tú me dices ven lo dejo todo pero dime ven de abert espinosa
Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven

Autor: Albert espinosa


Editorial: Grijalbo



Sinopsis
Dani se dedica a buscar niños desaparecidos. En el mismo instante en que su pareja hace las maletas para abandonarle, recibe la llamada de teléfono de un padre que, desesperado, le pide ayuda.
El caso le conducirá a Capri, lugar en el que aflorarán recuerdos de su niñez y de los dos personajes que marcaron su vida: el señor Martin y George. El reencuentro con el pasado llevará a Dani a reflexionar sobre su vida, sobre la historia de amor con su pareja y sobre las cosas que realmente importan.


Opinión personal Desde que vi el libro por primera vez me llamó la atención su titulo, muy sugerente. Su contraportada también me llamó:

"Dedicada a todos los que siguen queriendo ser diferentes y luchan contra aquellos que desean que seamos iguales"


Supe que de alguna forma iba a ser un libro diferente a cuántos había leído anteriormente. Y así fue. Para adentrarnos un poco en la historia: Dani es un hombre de unos cuarenta años pasando por un momento complicado en su vida; su pareja le ha dejado y tiene un nuevo caso en su dispar trabajo. 


El protagonista habla directamente al lector, dejándonos entrar en sus pensamientos y conociéndolo mejor. Nos lleva a dos momentos importantes de su vida en los cuales dos personas mayores dieron sentido a su vida cuando estaba perdido. Es una historia corta y fácil de leer. 

Antes de leer el libro, leí comentarios acerca de él y la mayoría no fueron muy buenos, así que decidí no tenerlos en cuenta y juzgar el libro por mí misma. Personalmente, me ha parecido maravilloso. 

En relación al argumento, no obstante, hay que decir que es flojillo, no tiene mucha trama y dispone de pocos personajes. Este es un punto por el cual ha sido bastante criticado, pero yo no lo veo tan así. Mi visión es que si quieres un argumento con varias tramas que se complementen y cientos de personajes hasta el punto de tener que hacerte una lista para no perderte, escojas otro tipo de lectura. Este libro lo considero más bien un libro reflexivo, no de argumentos; por tanto, el autor ha incluido una pequeña historia en la que incluir sus reflexiones para hacérnoslas más llevaderas que si las presentara a secas. Para ello, presenta un escenario idóneo para contarnos esas inquietudes. 

Las reflexiones son profundas, unas más que otras, pero todas te hacen pensar de alguna manera. Son consideraciones que yo quizá nunca habría tenido en cuenta o me hubiera planteado si no lo hubiera leído. 

En conclusión, si volviera hacía atrás al momento antes de haberlo leído y pudiera volver a elegir, lo leería de nuevo.


"Todo aquello que te da vida tiene vida propia"



-¿Nunca has parado el mundo?
-¿Qué es parar el mundo?

-Parar el mundo es decidir conscientemente que vas a salir de él para mejorarte y mejorarlo. Para poder moverte y moverlo mejor.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Juntos el mundo brilla más.

                                                   Sé que sería tan grande nuestro amor 

juntos el mundo brilla más 
nunca pensé que el odio hiciera tanto mal 
sólo amarnos en silencio hasta el final 
y el corazón me dice que es verdad 

                               Sé que sería tan grande nuestro amor 

juntos el mundo brilla más 
sé que sería tan grande nuestro amor 
brilla hasta en la oscuridad 
y el corazón me dice que es verdad 
que es verdad 

Este montaje con la canción de "Si no te conociera" y fragmentos de la película de Pocahontas lo hice yo hará unos meses. Espero que os guste!


viernes, 10 de agosto de 2012

I just miss you *-*

-Yo no deseé que salieras de mi vida.
-Yo tampoco quise salir nunca de ella.
-Pero lo hiciste.
Siempre hay alguien en nuestra vida que echamos de más, nos molesta, nos perturba... ¿Y cuando al fin sale de tu vida?: Siempre se echa de menos. Al principio no lo notas, porque es lo que deseabas, o quizá no, pero poco a poco vas notando su ausencia. Llega un momento en el que echas de menos lo que antes odiabas; las peleas, los gritos:

-¡Siempre haces lo que quieres!
-¿Y eso es malo?
-¡Síí! 
Las decepciones...
-No pensé que fueras así.
-La vida no es una película con final feliz y yo me cansé de vivir según lo que tú esperabas de mí.
En esos momentos aunque de modo diferente, sigue estando en tu vida. Quizá incluso eres tú quien decide alejarse, el problema llega cuando echas de menos a esa persona hasta el punto de que preferirías discutir con ella a hacer cualquier otra cosa en el mundo. De mil lugares, sitios y personas prefieres estar a su lado, aunque sea a base de gritos. Y ¿entonces qué? No vale la pena engañarse a uno mismo.
-Aquella tarde que te despediste de mí, sabía que no volverías, aunque no me lo dijeras. Te conozco demasiado bien. 
-¿Y por qué no me detuviste?
-Porque esa era tu decisión.
-¿Y qué? Tú siempre decidías por mí.
-Yo también estaba cansado.
-¿Y ahora?
-¿Ahora? Te echo de menos.


martes, 7 de agosto de 2012

Cómo si fuera la primera vez.


La tela cubrió mis ojos y me tapó la visión. Anduve de su mano confiando en sus pasos. Agarraba fuerte su mano y no solo por el hecho de que me guiaba. Cuando tienes la sensación de saber que es esa persona y de confiar ciegamente en ella pase lo que pase, por muchas peleas que hayamos tenido o muchos “te odio” que nos hayamos dicho, no te hace falta ver para caminar a su lado. Solo sentirlo ahí. Y eso era justo lo que yo sentía. Podemos estar en el momento cumbre de una pelea cualquiera y solo con tres palabras arreglarlo todo “Confía en mí” Y otra vez esa sensación.
-Confía en mí –Dijo cuando me arrebató la visión. Y confié en él.
Anduvimos durante un largo rato en silencio, aunque yo sabía que él sonreía porque yo también lo hacía. En un momento así, esperas que te lleve al lugar más bonito del mundo y te diga que te quiere. Como mínimo. Pero no.
-Quítate los zapatos –No era un te quiero, pero bueno, así mas o menos empezó la cenicienta. Me condujo a un banco y nos sentamos. Comencé a quitarme los tacones a tientas, sin ver. Podría haberme ayudado, pero para él era más divertido ver mis intentos y torpezas para quitármelos sin ver nada. Es más complicado de lo que parece y más estando ya totalmente desorientada y con la tensión de saber que no me quita el ojo de encima. Pero él es así y eso es perfecto para mí. Una vez había conseguido quitarme los dos, los cogí con una mano y con la otra volví a agarrar la suya. Sufría cada momento que no lo rozaba. Y yo descalza, sin saber por donde iba y sin ver nada, volvimos a andar. No sabía si había mucha gente que me pudiera estar viendo, pero imaginaba que no porque no oía risas y la situación tiene su punto cómico.
Después de un rato caminando centré mi atención en los oídos. Escuchaba algo. El viento susurraba más fuerte. Y otro sonido lo acompañaba en una sintonía perfecta. Había escuchado ese sonido muchas veces, pero no tan perfecto como ahora. Quizás nunca le había prestado tanta atención que ahora que no podía ver. El suelo bajo mis pies comenzó a hundirse y agarré su mano más fuerte. Oí su risa y también me reí. Era el sonido más hermoso y dulce que había escuchado jamás. Y eso que lo había oído muchas veces reír. Cambié mi atención al tacto de los pies en el suelo. Los pies se me hundían varios centímetros a cada paso que daba y el tacto me producía un hormigueo los pies que casi me hacía cosquillas. Era una sensación tan agradable que me puse a saltar soltando su mano y riendo. Arena, pensé. Y el sonido que acompañaba al viento era el agua. Las olas chocando en la orilla con las piedras. El graznido de una gaviota acompañó a todas las melodías. El agua, su risa, la mía, mis pies chocando contra el suelo, el viento. Sabía que estábamos en la playa y me había llevado a ciegas para que descubriera poco a poco el tacto, la sensación de la arena bajo mis pies. El sonido del mar, como si fuera por primera vez al tener que descubrir qué era. Al final sí había resultado ser el lugar más bonito del universo, a pesar de que lo había visto cientos de veces. Me quité la tela de los ojos sin pedirle permiso.
-Te quiero –dijo. Ahora ya tenía todo lo que había deseado.

lunes, 6 de agosto de 2012

Cállame con un beso.

Portada del libro callame con un beso de blue jeans


Título: Cállame con un beso.
Autor: Blue Jeans
Editorial: Everest.

Sinopsis
El tiempo pasa en la vida de Paula. Nuevas experiencias, nuevos amigos, nuevas dificultades... la distancia es mal rival para el amor. Tendrá que tomar decisiones importantes, pero ninguna de ellas será fácil. Y menos después de todo lo que pasa en Londres... Álex está empeñado en convertirse en un gran escritor, aunque tiene otras cosas en su mente que le preocupan. Diana y Mario, por su parte, se verán envueltos en situaciones al límite donde deberán elegir cuál es la mejor opción. Las Sugus ya no existen, pero... ¿algún día podrían volver a unirse? En aquellos días de diciembre, parece muy complicado…


Opinión personal
Cuando acabé de leerme "Canciones para Paula" casi corrí para buscar la segunda parte "¿Sabes que te quiero?" Sin embargo, y para mi gusto, esta segunda parte me dejó que desear. Pensé en el tópico de que las segundas partes nunca son buenas.
Quizá es porque ocurren demasiados dramas para tan solo 48 horas y eso se vuelve agobiante. Los problemas de Diana, que vive bajo la sombra y el miedo de Paula, además de sus problemas con la comida, Cris que ya no es tanto una mosquita muerta y Míriam que se monta un drama al pillar a Cris con su ligue de verano. Además también se centra en otras historias, como Ángel, Katia y Álex.

Un fin de semana sin reglas, preocupaciones ni horarios que termina casi como empezó. Al terminar de leerlo pensé que hubiera sido mejor dejarlo en la primera parte. Por otra parte, algo que sí me gustó es que el libro ya no se centraba tanto en Paula y sí en los demás personajes a los que empezamos a conocer mejor.

Tras mi pequeña decepción con la segunda parte y después de unos meses vi salir la tercera parte. "Cállame con un beso" ¡¡¿¿Tercera parte??!! pensé. Dude mucho en comprármelo y de hecho tardé bastante. Pues si la segunda parte no me había convencido, no esperaba que lo hiciera una tercera parte. Al final, la curiosidad me ganó y comencé a leerlo. Y aquí viene mi sorpresa ¡me encantó!

Para situarnos voy a hacer una pequeña introducción del libro: Las sugus se han separado: Paula está estudiando periodismo en Londres y la distancia para su relación con Álex está haciendo mella. Éste por su parte, sigue con sus ingeniosas ideas y su novela. Miriam, por su parte, ha cambiado radicalmente. Sus nuevos "amigos" son unos delincuentes y ella se deja hacer. Diana y Mario siguen juntos tras haber superado numerosos problemas. Ahora le han quitado el puesto a la antigua pareja perfecta "Ángel y Paula" o a la nueva "Álex y Paula" y ellos parecen los novios mas perfectos, más estables.

He notado el crecimiento de los personajes, todos han cambiado en algún aspecto. Han madurado. No son ni tan críos como en "Canciones para Paula" ni tan... bravos como en "¿Sabes que te quiero?" Un punto negativo para mi gusto es que Paula sigue siendo demasiado tontita y sensible. Parece la que menos ha madurado, si es que lo ha hecho algo. 

Por su parte, la relación entre Diana y Mario me ha parecido de lo más real. Muy dependientes hasta que uno de los dos se desborda. Y es normal, ¡yo también me agobiaría! Diana ya no es ni la chica "outBoys" del primer libro, ni la insegura del segundo. Aunque para mi gusto, depende mucho de Mario.

Sin embargo, la relación que mas me ha gustado es la de Cris y Alan. Tan diferentes y se complementan a la perfección. Los dos también han dado un drástico cambio desde el segundo libro, que me ha gustado mucho. 

Otros personajes nuevos son Luca, Pandora y Valentina. Valentina es la que más me ha llegado. Tan divertida, ingeniosa e impulsiva. Siempre me sacaba alguna sonrisa. Y aunque va de dura con los tíos, al final cae rendida ante Luca, que no hacía más que fastidiarla y con el que más choca. ¡Ya dicen que los polos opuestos se atraen!
Pandora es la primera chica en los tres libros que no es físicamente perfecta y también te adentra en su vida hasta conocerla casi por completo. Sin embargo, sigue siendo un personaje secundario.

El final y la historia de Miriam que vuelve a juntar a las Sugus da un giro a todo. A mí me puso los sentimientos a flor de piel, di alguna patada en la cama mientras leía y tuve que hacer descansos para asimilar lo que leía.Al fin y al cabo, eso es lo que se busca en un libro.

El epílogo, por su parte, me dejó un poco desconcertada. Sobre todo en este tercer libro, había visto muchas cosas reales: el vídeo, el twitter de "Alex" (que por cierto, está inactivo :P así que no se cuan real será) etc. Pero te deja con la pregunta: ¿Habrá sido todo verdad?


portadas libros canciones para paula sabes que te quiero y callame con un beso de blue jeans


domingo, 5 de agosto de 2012

Yo tampoco te dejaré jamás.

Caminaba nerviosa dando grandes zancadas, casi corriendo. Mi mirada te buscaba por todos lados ¿Dónde estás?
Cada segundo que pasaba sin encontrarte mi angustia crecía, no te encontraba...
Me metí por el sendero de un bosque, frío y bello.. avanzaba.. mientras las ramas me rasgaban las piernas y me golpeaban la cara.
Ni rastro tuyo... ¿Donde estás?
Sabía que necesitarías a alguien y que esa alguien era yo.
Un palpito en el pecho me dijo: ¡Corre!
Corrí
Corrí..
Llegué a un pequeño barranco, no muy alto, sin agua, sin vida, sin color y te encontré, estabas al otro lado...
Tenías la cara roja de llorar y... estabas ensangrentado..
Te estabas golpeando... no querías vivir...
Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo...
Ver en ese estado la razón de mi existir... casi no pude soportarlo, me temblaban las piernas, quería tirarme al suelo y llorar, pero no..
-¡PARAA, PARAA! -grité desesperada, emocionada, llena de impotencia y dolor.. mucho dolor..
Casi sin darme cuenta mis ojos se llenaron de lágrimas, quería ir allí, abrazarte, protegerte, decirte que todo iba a estar bien ahora...
...
En ese momento... levantaste la cabeza y me observaste, tus ojos estaban llenos de inexpresión, indiferencia, rojos e hinchados... Vi como una gota de sangre bajaba de tu cabeza surcando tu cara hasta unirse con una lágrima y caer juntas al suelo...
Fue un instante eterno...
Te acercaste a mí, justo hasta quedar al otro lado del barranco, sin dejar de mirarme.
Mi corazón no dejaba de gritar: ¡Te amo!... te amo... pero mi boca no podía pronunciar ni una palabra...
Todavía no puedo creer lo que hiciste a continuación..
Sin decir nada y sin dejar de mi mirarme... ¡SALTASTE!
-¡NOOOOOOOOOOOOOO! -grité mas desesperada de lo que no había estado en toda mi vida, mi corazón se iba contigo en la caída hasta chocar con el suelo y romperse..
Demasiado tarde...
Bajé corriendo, casi rodando, me rasgué todo el cuerpo..
Me puse junto a ti.
-¡¿Qué has hechoooo?! -Dije de la mejor forma que pude mientras me ahogaba con mis propias lágrimas y te cogía fuertemente la mano.
-Lo siento... -me dijiste. Tus ojos ahora expresaban tranquilidad, descanso...
-¡NO! ¡Te pondrás bien! Todo va a ir bien.. tod..- no me dejaste terminar:
-Te Quiero.
Mi cara estaba empapada de llanto y sudor. Debajo de mi, crecía un charco de sangre al que caían mis lágrimas y se esparcían... El corazón me bombeaba tan fuerte que me dolía. Me ahogaba entre las palabras, el llanto, el olor de la sangre... No podía creer que esto estuviera pasando de verdad.
-Te amo, no me dejes, por favor... -le supliqué
-Nunca te dejaré, te Qui... .. te Quie..e.. -Intentabas decir con gran esfuerzo..
...
En ese momento, tus ojos se cerraron y tu mano soltó la mía para caer inerte sobre el charco de sangre que ya te rodeaba y había manchado mis piernas...
Acaricié tu rostro ya sin vida, dejando mis dedos marcados en tu cara con un rastro de sangre que me recordaba que no te volvería a tener... o quizá sí...
Me tumbé a tu lado y te rodeé con los brazos...
-Yo tampoco te dejaré jamás...- susurré en mi último sollozo..

viernes, 3 de agosto de 2012

Ya no queda nada.

Todos tenemos un amor que recordar.
Unos cuantos momentos inolvidables.
La agonía de pensar si volverá.
Y la pena de saber que no.

Este vídeo lo hice yo hace unos años, con imágenes de la serie "La familia crece" y la canción "Ya no queda nada" de Kudai.¡Espero que os guste!

jueves, 2 de agosto de 2012

¡Bienvenidos!

    ¡Bienvenidos a Aeterna!
    Me llamo Yolanda y acabo de empezar en este mundillo de los blogs. Me gusta leer todo tipo de libros (aunque los de amor me pierden), la música, hacer vídeos (cualquier medio audiovisual, en realidad), escribir y un gran etc. pero este blog lo dedicaré especialmente a eso: comentaré libros que me gusten, publicaré algunos escritos, noticias sobre el mundo editorial, películas, etc.

    Para mi primera entrada me parece bonito dedicarla a unos de mis fragmentos preferidos del libro "Rivales" de Anna Godbersen:


-¡Corre! -me susurró-. Tienes que echar a correr... ¡Yo iré justo detrás de ti!
Fue entonces cuando me di cuenta de que debía asustarme. Sentí el miedo y frío en la garganta. Eché a correr... Había gente a mi alrededor, pero me abrí paso a empujones. Los pies y el pánico me llevaron hacía delante hasta que oí unos gritos... que se hacían mas fuertes y apremiantes..
-¡Alto!
-¡Detengase!
-¡No se mueva!
Seguí corriendo hasta oír los disparos...
Cuando terminaron... apenas podía respirar. Las personas que me rodeaban se habían quedado paralizadas. Me volví de nuevo, esta vez más despacio, y empecé a retroceder, donde ahora se oían chillidos..
Ahora avanzaba más deprisa hacia el lugar donde había perdido su contacto. Abatida y llena de aprensión, lo encontré de nuevo. Estaba en el suelo y tenía la camisa desgarrada. La sangre reluciente que manaba de su cuerpo lo cubría todo.
Pude oler la sangre antes incluso de dejarme caer junto a él, antes incluso de empezar a ahogarme con el olor y mis propias lágrimas.
-Tranquila -dijo con un grito ahogado..
Sus ojos estaban cerrados, y en ese momento los abrió. Vi que eran de un azul pálido y que estaban llenos de miedo. Me buscaron y luego él me agarró de la mano. Vi que me miraba y me di cuenta de que el miedo había desaparecido de sus ojos..
-Te quiero -dijo él.
-Te quiero -respondí.
-Te quiero -repitió con la misma serenidad afligida.
No podía dejar de repetir "Te Quiero" una y otra vez. Nunca sabría cuantas veces lo dije. Solo debí pasar a su lado unos segundos, aunque nunca lo sabría con certeza. Estaba tan llena de incredulidad que parecieron momentos imposibles, fuera del tiempo. Recuerdo haber visto cerrarse de nuevo sus párpados, y fue entonces cuando sentí unas manos en mi cuerpo. Tenía todo el vestido empapado de sangre y me sentía demasiado débil para decir nada más. Aquellas ásperas manos me llevaron a través de la multitud. Me separaron de el.. Oía que la gente apelotonada a mi alrededor repetían una y otra vez mi nombre.
Me preguntaban si estaba bien. Querían saber qué me habían hecho. Pero estaba empezando a nublárseme la vista y flaquearme las fuerzas, y entonces... Todo se volvió negro.